miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sequías, Tsunamis y Dios



Los recientes numerosos desastres naturales, han sido reportados, bajo los siguientes títulares: “Tsunamis, donde estaba Dios?” y “Sequías llevan a los granjeros a doblar sus rodillas”.

Ha habido un fluir de artículos en diarios y revistas, y comentarios en radio y televisión, culpando a Dios por los desastres o diciendo que Dios no existe. Similar con la plaga de Sida. “La insensatez del hombre pervierte su camino y enfurece su corazón contra Jehová.” (Prov. 19:3). En un reciente artículo de un diario de Cape Town, afirmaron haber entrevistado a los dirigentes de las mayores denominaciones religiosas, y la unánime conclusión fue, que los Tsunamis no pudieron haber sido un juicio de Dios.

Perversión y Decepción

Al parecer estos teólogos y autoridades religiosas, comparten una básica presunción. Que el hombre es básicamente bueno. Y dado que todos somos tan “buenos de corazón, no merecemos ser juzgados por un Dios misericordioso y amante, que parece demasiado suave y gentil como para juzgar a alguien. Después de todo, nadie de nosotros sería egoísta, contencioso, avaro, deshonesto, lascivo, asesino. Somos básicamente buenos!

En el libro de Amos 4:7-8, el Señor declara: “ También os detuve la lluvia faltando tres meses para la siega. Hice llover sobre una ciudad, y sobre otra no hice llover. Sobre una parcela llovió, y la parcela sobre la cual no llovió se secó. Acudían dos o tres ciudades a otra ciudad para beber agua, y no se saciaban. Pero no os volvisteis a mí”, dice Jehová.

Lejos de que las personas sean básicamente “buenas”, las Escrituras nos enseñan la inminente perversión del hombre: como está escrito: “No hay justo ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se apartaron, a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Hay veneno de serpiente debajo de sus labios; su boca está llena de maldiciones y amargura. Sus pies son veloces para derramar sangre; hay ruina y miseria en sus caminos. No conocieron el camino de paz; no hay temor de Dios delante de sus ojos” Romanos 3:10-18.

“También debes saber esto: que en los últimos días se presentarán tiempos difíciles. Porque habrá hombres amantes de sí mismos y del dinero. Serán vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos y amantes de los placeres más que de Dios. Tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia. A éstos evita” 2 Timoteo 3:1-5.

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados, pero ya sois santificados, pero ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios” 1 Corintios 6:9-11.

“Pero, para los cobardes e incrédulos, para los abominables y homicidas, para los fornicarios y hechiceros, para los idólatras y todos los mentirosos, su herencia será el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” Apocalipsis 21:8.

Sordos a la Palabra de Dios

A la luz de estos versículos y las bendiciones a la obediencia y maldiciones a la desobediencia declarados en Deuteronomio 28, parecería que el mensaje de estos desastres naturales es rechazado por la mayoría de los reporteros y teólogos. Es doblemente triste cuando se pierden vidas y las lecciones no son aprendidas.

Cada calamidad mortal es un llamado al arrepentimiento, por un misericordioso y Santo Dios. Así fue como Jesús respondió a aquellos que le trajeron las noticias de los galileos que fueron masacrados en el Templo por Poncio Pilato. Jesús contestó: ““¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron estas cosas, habrán sido más pecadores que todos los galileos? Os digo que no; más bien, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” Lucas 13:2-3.

Luego el Señor se refirió a la desastrosa caída de la torre en Siloé, cuando 18 murieron: “si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” Lucas 13:5.

Hay un tiempo para llorar (Eclesiastés 3:4) y debemos afligirnos con los que están afligidos. Pero también debemos: ““Pero aun ahora,” dice Jehová, “volveos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno, llanto y lamento. Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos.” Volved a Jehová, vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia, y desiste del castigo” Joel 2:12-13.

Este es la lección que deberíamos aprender de cada desastre mortal. Arrepiéntete. Aflígete por que Dios es maldecido por cada catástrofe, pero rara vez es alabado por su maravillosa creación. Laméntate que Dios sólo llega a los titulares de las noticias cuando el hombre se burla de su nombre o cuestiona su bondad, pero decenas de millares de actos de Dios, de misericordia, gracia, protección, provisión y paciencia no reciben titulares. Duélete por que el nombre del único hombre justo que caminó en esta tierra es usado como palabra de maldición en televisión y cine en todo el mundo. Llora por que Dios es blasfemado por las mismas personas que cuestionan por que Dios no evita las consecuencias de sus propias rebeldías.

¿Es posible que Dios les estuviera hablando a las naciones que fueron golpeadas por el Tsunami?

Indonesia es la nación musulmana más grande del mundo. Varios cientos de Templos cristianos han sido íntegramente quemados, y decenas de miles de cristianos han sido masacrados por turbas de musulmanes. El gobierno de Indonesia ha sido un de los mayores apoyos del radical Frente Islámico Nacional de Sudán, y el frente terrorista de Al Queda ha recibido un sustancial aporte de los musulmanes de Indonesia. Tailandia es conocida por ser el destino sexual de los turistas en el mundo. Tailandia ha hecho una vasta industria de la prostitución infantil y de todo tipo de vil perversión y vicio. ¿Podrían, los adoradores de ídolos politeístas y los paganos, que por generaciones se han rehusado al mensaje del evangelio, y que han perseguido a sus vecinos que se han convertido al Señor Jesucristo, aprender algo de los Tsunamis?

Ciegos a los actos de Dios

¿Te puedes imaginar estar parado a la orilla del mar en una playa y ver venir una muralla de agua hacia ti a 600 Km. por hora? Ese es un cuadro de la ira de Dios.

“Si ruge el león, ¿quién no temerá? Si habla el Señor Jehová, ¿quién no profetizará?” Amos 3:8.

“Envié entre vosotros una plaga, como en Egipto. Maté a espada a vuestros jóvenes, mientras vuestros caballos eran capturados. Hice que el hedor de vuestros campamentos subiese a vuestras narices. Pero no os volvisteis a mí”, dice Jehová” Amos 4:10

“Justo eres tú que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, tú también les has dado a beber sangre, pues se lo merecen.” Y oí al altar decir: “¡Ciertamente, oh Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos!” y blasfemaron el nombre del Dios que tiene autoridad sobre estas plagas, pero no se arrepintieron para darle gloria. (Apocalipsis 16:5-7,9)

El Pastor Bill Hekman de la congregación Calgary Life en Indonesia, escribió un testimonio extraordinario de la protección de Dios durante el reciente Tsunami.

Los musulmanes de Meulaboh, rehusaros la autorización a 400 cristianos de su pueblo, para celebrar navidad. Así es que los cristianos salieron del pueblo y subieron a un monte, para celebrar navidad, y se quedaron toda la noche. A la mañana siguiente el Tsunami golpeó el pueblo de Meulaboh, matando a miles. Todos los 400 cristianos se encontraban aún en el monte, por lo que se salvaron.

Ahora muchos de los musulmanes que sobrevivieron, dicen que Dios los castigó por perseguir a los cristianos.

¿Puede Dios hablarnos por medio de estos mortales desastres? ¿Pueden ser estas calamidades catastróficas un misericordioso llamado de un justo Dios a que nos arrepintamos?

¿Qué pasa con la sequía en Cape Town? ¿Nos está hablando Dios?

En 2 Crónicas 7:13-14 el Señor declara: “Si cierro los cielos de modo que no haya lluvia, o si mando la langosta para que devore la tierra, o si envío peste a mi pueblo; si se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, si oran y buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.”

A través de la Biblia, las sequías son vistas como un juicio de Dios, y una clara advertencia a las personas de humillarse y orar y buscar el rostro de Dios, y volverse de sus malos caminos.

Arrepentimiento Nacional

Recuerdo que poco después de mi conversión, aquí en Sud-Africa se experimentó una severa sequía. El presidente llamó a un día de arrepentimiento y humillación ante Dios. Como nuevo cristiano, estaba muy impresionado cuando me uní las masas de personas que durante su hora de colación salieron y fueron a llenar los Templos hasta rebalsarlos. Fue la primera vez que experimenté un tiempo tan intenso de una seria búsqueda en oración de arrepentimiento. Y cuando las lluvias llegaron un par de días después, no lo pude creer.

Sin embargo es un hecho triste que a pesar de una serie de severas sequías en los últimos quince años, ninguno de los presidentes de Sud-Africa consideró apropiado llamar a un día nacional de oración y arrepentimiento. Recuerdo que líderes de las Iglesias rogaban al Sr. De Klerk y al Sr. Mandela invitar a tener oración, pero no fueron escuchados. Al parecer el Sr. Mbeki tampoco va a llamar a que tengamos un día nacional de oración durante esta sequía que tenemos ahora.

Mi padre que combatió en la segunda guerra mundial, recuerda que el rey George VI había llamado a la gente de Inglaterra a tener cuatro días nacionales de arrepentimiento y oración. Sin embargo su hija, la reina Isabel II, en sus 53 años de reinado, ni una sola vez ha llamado a un día nacional de oración. La última vez que Inglaterra tuvo un día nacional de oración, fue durante la segunda Guerra Mundial.

Desde que Zambia se convirtió en un país cristiano, su presidente ha llamado a su pueblo a tener días de oración durante las sequías, y también celebraron días nacionales de gracia, cuando Dios por gracia respondió sus oraciones con lluvia.

Bien, devuelta a los titulares de los diarios “Sequía lleva a los granjeros a sus rodillas”. De la lectura de los artículos, uno puede concluir que no se refieren a un acto espiritual que llevó a los granjeros a volverse a Dios en arrepentimiento y a pedirle lluvia. De hecho un titular declaraba, “Granjeros van al Gobierno respecto a la Sequía”. Ahora, me gustaría ver a cualquier gobierno, tratar de legislar lluvia!

Promoviendo Perversión

¿Qué es lo que Dios nos está diciendo en Cape Town? ¿Podría ser que el hecho de declarar a Cape Town “Pueblo Rosa” y “La Capital del turismo gay de Sud-Africa”, con un mapa “rosa”, la legislación del aborto y la prevalente prostitución, tenga algo que ver con haber provocado la ira de Dios?

Por 135 años el Parlamento en Cape Town iniciaba su sesión con una oración en el nombre del Señor Jesucristo. La primera acción del nuevo gobierno de la ANC en 1994, fue abolir esta práctica en el Parlamento. Ese mismo mes, en Mayo de 1994, Cape Town fue golpeado con la peor tormenta en la historia, junto con el desastre ecológico por el hundimiento del petrolero chino a las afuera de la costa.

Homosexuales radicales en Cape Town han ido mucho más allá de pedir una tolerancia, ellos demandan aceptación. Y no sólo aceptación, sino que aprobación. Y no sólo aprobación, sino también conformidad. De hecho los homosexuales radicales que incluyen personeros de gobierno, no están satisfechos conque lo pervertido sea declarado normal, sino que quieren que lo normal se declare pervertido. Lo han manifestado claramente, que no descansarán hasta que aquellos que no se conformen a su perversidad, sean puestos en la cárcel. Quieren perseguir a aquellos que se rehúsan a reverenciar ante su presión por aprobar y conformar.

“Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias; más bien, se hicieron vanos en sus razonamientos, y su insensato corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios se hicieron fatuos, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen a la semejanza de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por tanto, Dios los entregó a la impureza, en las pasiones de sus corazones, para deshonrar sus cuerpos entre sí. Ellos cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y veneraron y rindieron culto a la creación antes que al Creador, ¡quien es bendito para siempre! Amén. Por esta causa, Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por relaciones contra naturaleza. De la misma manera, también los hombres, dejando las relaciones naturales con la mujer, se encendieron en sus pasiones desordenadas unos con otros, cometiendo actos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución que corresponde a su extravío. Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, los entregó Dios a una mente reprobada, para hacer lo que no es debido. Se han llenado de toda injusticia, maldad, avaricia y perversidad. Están repletos de envidia, homicidios, contiendas, engaños, mala intención. Son contenciosos, calumniadores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de males, desobedientes a sus padres, insensatos, desleales, crueles y sin misericordia. A pesar de que ellos reconocen el justo juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican” Romanos 1:21-32.

Cuando publicamos el libro “La Agenda Rosa” a fines del 2001, experimentamos “contienda, decepción y malicia” y una arrogante y insolente insulto a lo que Romanos describe como “odiadores de Dios”. Sin tratar con los hechos y temas que trata el libro, muchos de los homosexuales y sus relacionadores públicos, prefirieron atacar a los mensajeros que el mensaje.

Decenas de miles de bebes han sido muertos por aborto, legalmente, con el dinero de los contribuyentes en Cape Town en el último año. ¿Es posible que la sangre de estos inocentes tenga algo que ver con la sequía que experimentamos?

Transformación

Desde luego que algunos dirán que hemos tenido algunos grandes Encuentros transformadores de Oración en el Estadio de rugby en Cape Town, y eso ciertamente ha sido un desarrollo muy alentador. Sin embargo muchos de los que participaron, han observado que estos encuentros no produjeron arrepentimiento. Algunos los describen como un atajo para lograr un avivamiento, evitando la ruta del arrepentimiento. 2 Crónica 7:14 declara que nos debemos humillar, orar y buscar el rostro de Dios, y volvernos de nuestros malos caminos. Ciertamente hubo oraciones en serio en los encuentros en el Estadio, pero ¿Alcanzaron los estándares bíblicos de arrepentimiento, búsqueda del rostro de Dios y volverse de los malos caminos?

La sequía de Cape Town parece indicar que aquellos impresionantes intentos de humildemente buscar el rostro de Dios y volvernos de nuestros malos caminos, fueron inadecuados.

Arrepentimiento Bíblico

Tal vez es tiempo de dar una mirada fresca a la Ley de Dios, para estructurar nuestro arrepentimiento de acuerdo con los diez mandamientos.

Y lo que necesitamos es un entendimiento bíblico del arrepentimiento. Arrepentimiento no es meramente “estar apenado” o “caídas y debilidades”. Lo que Dios llama malvado, no lo llamemos como un “error”. Arrepentimiento bíblico involucra: convicción, constricción y conversión, un cambio de mente, un cambio de corazón y un cambio de vida y de estilo de vida y de comportamiento.

“¡Buscad a Jehová mientras puede ser hallado! ¡Llamadle en tanto que está cercano! Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos. Vuélvase a Jehová, quien tendrá de él misericordia; y a nuestro Dios, quien será amplio en perdonar” Isaías 55:6-7

El hecho es que las personas no son básicamente buenas. Somos por naturaleza egoístas, innatamente depravados, y muy malos. Cada desastre mortal es un llamado misericordioso al arrepentimiento por un Santo Dios.

“Echad de vosotros todas vuestras transgresiones que habéis cometido, y adquirid un corazón nuevo y un espíritu nuevo”. Ezequiel 18:31

“Por tanto, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; de modo que de la presencia del Señor vengan tiempos de refrigerio” Hechos 3:19

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; él salvará a los contritos de espíritu. Salmo” 34:18

“Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado no desprecias tú, oh Dios”. Salmo 51:17

Handbook.
http://www.frontline.org.za/

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