Como nuestro Señor Jesucristo dijo:
“Así como el Padre me envió a mi, así también yo os envío. Id y predicad el arrepentimiento y perdón de pecados, mi evangelio, a toda criatura, haciéndoles discípulos y bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado, comenzando en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra”.
Es un mandato, ve y cúmplelo, por que es lo mas garndioso que puedes hacer por tu prójimo en obediencia a tu Señor, quien dio su vida por ti pagando la multa por nuestros pecados, salvándonos del infierno que era nuestro destino merecido.